Estaba tendido en la rueda del tractor, durmiendo un suspiro. Me caí de la rueda y empecé a dar vueltas. Tenía una pesadilla. Los ojos se me movían violentamente, no era una buena sensación.
En mi pesadilla, el abuelo luchaba con un lagarto gigante. Parecía una lucha a muerte. El lagarto, andaba a dos patas, parecía un humano. Con unas garras afiladas y gigantescas, raspó toda la pared de la casa y la izo añicos. La pared se caía y mientras el abuelo intento pegarle una patada, pero ya era tarde, el lagarto le había cogido la pierna con la mandíbula y lo estrelló contra la pared derribada.
Ya por la mañana, desperté con un terrible dolor de cabeza. El sol de la mañana comenzaba a elevarse sobre el horizonte. El paisaje desde el suelo era realmente maravilloso, si no hubiera sido por los cadáveres que estaban en descomposición.
Sylar-(Pensando)- Un día de estos conseguiré a Paula.
Me dirigí hacia casa. Tras un corto trayecto vi humo en el horizonte, provenía de mi casa. No me lo pensé dos veces y fui corriendo, pero me quedé horrorizado al ver aquella situación. La casita hermosa y el patio tan grande que teníamos, se había convertido en una casa en ruinas y un patio totalmente destruido. La cabaña en sí estaba medio quemada.
Sylar- ¡Abuelo!
Corría hasta la cabaña en llamas dándole patadas a las ruinas que estaban depositadas en el lugar. Casi me caí al tropezar con los cadáveres ya calcinados de Carlos y Wulan.
Sylar- ¡Ah, Dios mio! ¡No!
Me arrodillé ante los cadáveres de mis dos amigos. No paraba de llorar, que podría haber ocurrido allí. No tenía mucho tiempo hasta que terminase de derrumbarse la cabaña, dejé los dos cuerpos y me puse a buscar a mi abuelo. Miraba alrededor desesperadamente por si lo encontraba.
Sylar- ¡Abuelooooooooooooo!
Se escuchó un ruido. Un ahogamiento, que provenía del estudio.
Sylar- ¡Abuelooooo!
Entré precipitadamente al estudio.
Hoy me he puesto las pilas y he colgado otra página, disfrutad =D
domingo, 29 de marzo de 2009
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